¿Gasolina o eléctrico?

¿Gasolina o eléctrico? Qué gana el Estado con cada uno

Cada vez que llenamos el depósito o pagamos la factura de la luz, una parte importante de ese dinero no se queda en la gasolinera ni en la compañía eléctrica, sino que va directamente a las arcas públicas. El Estado ingresa a través de múltiples vías, el IVA que pagamos en cada repostaje, el impuesto especial sobre los hidrocarburos que grava cada litro de combustible, el impuesto sobre la electricidad que aparece en nuestro recibo mensual, el impuesto de matriculación cuando estrenamos coche o el impuesto de circulación que cobran los ayuntamientos cada año. Son conceptos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que, sumados, representan una cantidad considerable de dinero a lo largo de la vida de un vehículo.

Con el auge del coche eléctrico, este equilibrio empieza a cambiar. Pasar de repostar gasolina a cargar la batería en casa o en un punto de recarga no solo transforma nuestra forma de movernos, sino también la cantidad de dinero que acaba en manos de Hacienda. ¿Ingresa el Estado lo mismo con un conductor de coche eléctrico que con uno de gasolina? ¿Gana más o deja de ganar? Para responder a estas preguntas, vamos a analizar por separado qué aporta cada tipo de vehículo a las cuentas públicas, desde el momento de la compra hasta el día a día en la carretera.

¿Gasolina o eléctrico?

Coche de gasolina

Al comprarlo

    • IVA del 21 % sobre el precio del coche.
    • Impuesto de matriculación (IEDMT): es un pago único que depende de las emisiones de CO₂. Los tramos en 2026 son: 0 % hasta 120 g/km; 4,75 % entre 120 y 160 g/km; 9,75 % entre 160 y 200 g/km; y 14,75 % por encima de 200 g/km. Por ejemplo, un coche de 35.000 euros al 4,75 % paga 1.662,50 euros de impuesto.

    Al usarlo

    • Impuesto especial sobre Hidrocarburos: Es una cantidad fija por litro. Para la gasolina sin plomo 95 es de 0,47269 Euros el litro. El diésel en cambio paga 0,379 euros/litro.
    • IVA 21%: En situaciones normales es del 21 pero si existe alguna situación especial sobre todo de precios altos, se suele bajar, se aplica encima del Impuesto Especial de Hidrocarburos (impuesto sobre impuesto).
    • CORES (reservas estratégicas): Aunque es un coste que pagan los operadores, se repercute directamente sobre el cliente final, el gasóleo A supone unos 0,0038 €/l.
    • FNEE (Fondo Nacional de Eficiencia energética).

    Por tenerlo

    • Impuesto de circulación: Lo cobran los ayuntamientos cada año, el de gasolina se paga entero.

    Coche eléctrico

    Al comprarlo

    • IVA del 21%, igual que el de gasolina.
    • Impuesto de matriculación: 0 €, actualmente un coche eléctrico emite 0g/km de CO2 en circulación, así que entra automáticamente en el primer tramo y paga el 0%.
    • Aquí el estado devuelve dinero. Hay una deducción en el IRPF, que tuvo idas y venidas este año, el Congreso tumbó su prórroga en febrero, pero después se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2026. Un 15% en el IRPF por comprar un coche eléctrico, con un máximo de 3.000 euros por el coche o 600 euros por instalar un punto de recarga. A eso se suman las ayudas directas que existan en ese momento, plan auto, moves, etc.

    Al usarlo (recargar)

    • Impuesto especial sobre Electricidad (IEE): desde el 1 de junio de 2026 el tipo general es del aprox el 5% sobra la base imponible.
    • IVA del 21% sobre toda la factura, se aplica también sobre los peajes, cargos y el propio impuesto eléctrico (de nuevo impuesto sobre impuesto).
    • Tasa municipal del 1,5%: Lo pagan las comercializadoras eléctricas a los ayuntamientos y se termina trasladando al cliente final.
    • Cargos del sistema: Financian sobre todo las renovables y los déficits de las tarifas.
    • FNEE: Como la gasolina, la electricidad también contribuye al Fondo nacional de eficiencia energética.
    • Peajes y cargos: Algunos de estos (impuestos) van a empresas de las cuales el gobierno posee un gran porcentaje y de las que recibe o puede recibir una cuantía en concepto de beneficios.

    Por tenerlo

    • Impuesto de circulación: Los ayuntamientos pueden llegar a bonificar hasta un 75% de la cuota a los coches eléctricos. Cada municipio decide en Madrid y Valencia es del 75%, en Barcelona también pero solo los primeros 5 años.

    Conviene aclarar que las comunidades autónomas se quedan con el 58% del impuesto de hidrocarburos, el 100% del impuesto eléctrico y el 50% del IVA,. Además, el impuesto de matriculación está cedido por completo. Por lo que la conclusión es que no solo el gobierno central pierde o gana con un coche Gasolina o eléctrico, también las administraciones de la comunidades autónomas y ayuntamientos lo hacen.

    Ejemplo práctico comprar coche y 20 mil km el primer año

    Para ver la diferencia con números, comparamos dos coches que recorren 20.000 km en su primer año. Usamos los impuestos en su condición normal, sin las rebajas temporales que han ocurrido en 2026, justificados por la escalada de precios de la energía.

    Supuestos de compra:

    • Coche de gasolina: 27.000 € de precio final, con emisiones de 130 g/km.
    • Coche eléctrico: 35.000 € de precio final.
    • Gasolina: Consumo de 6,5 l/100 km, lo que equivale a 1.300 litros al año a un precio medio de 1,5 €/l ( 1.950 € de combustible).
    • Eléctrico: 17kWh/100 km, es decir, 3.400 kWh al año a un precio de 0.13 €/kWh, con una potencia contratada en casa de 4kW y un precio de potencia de 0,11.
    ¿Cuánto recaudan las administraciones?

    Lo que recaudan las administraciones al comprarlo

    ConceptoGasolina (27.000 €)Eléctrico (35.000 €)
    Precio sin impuestos21.471,17 €28.925,62 €
    IVA (21 %)4.508,95 €6.074,38 €
    Impuesto de matriculación1.019,88 € (4,75 %)0 €
    Deducción en el IRPF—−3.000 €
    Saldo de la compra5.528,83 €3.074,38 €

    Aquí aparece un dato curioso: al ser más caro, el eléctrico deja más IVA en la compra, unos 1.565 € más. Pero la exención de la matriculación y la deducción del IRPF le dan la vuelta al resultado.

    Primer año completo (compra + uso de 20.000 km)

    • Gasolina: 5.528,83 € + 1.080,98 € = 6.609,81 €
    • Eléctrico: 3.074,38 € + 225,81 € = 3.300,19 €
    • Diferencia: unos 3.310 € menos para las arcas públicas con el eléctrico.

    Si además el comprador recibe la ayuda máxima del Programa Auto+ (4.500 €), el eléctrico pasa a tener un saldo negativo de unos −1.200 €: en el primer año, las administraciones ponen más dinero del que recaudan. La diferencia con el de gasolina sube entonces a unos 7.810 €.

    De donde saldrá la diferencia de lo que recauda el estado por coches de gasolina

    Conclusión

    Los números dejan poco margen a la duda: el coche de gasolina es, con diferencia, el que más aporta a las arcas públicas. Cada litro lleva un impuesto fijo de casi medio euro y, encima de él, el IVA, mientras que la electricidad soporta una carga fiscal mucho menor. Con los mismos 20.000 kilómetros, un conductor de gasolina deja unos 1.081 € al año en impuestos y uno de eléctrico, unos 226 €. Si sumamos la compra, con la exención de matriculación, la deducción en el IRPF y las posibles ayudas, la diferencia en el primer año supera los 3.300 € y puede acercarse a los 8.000 €. Y la factura no la asume solo el Gobierno central: buena parte de esos ingresos van a parar a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos, que también verán cómo menguan sus cuentas a medida que crezca el parque eléctrico.

    Hoy los coches eléctricos son todavía una pequeña parte de los que circulan por nuestras carreteras, y ese agujero apenas se nota. Pero el objetivo es que dentro de unos años sean mayoría. Cuando eso ocurra, los miles de millones que cada año se recaudan con los carburantes empezarán a desaparecer, y las carreteras, la sanidad o la educación seguirán necesitando el mismo dinero. Entonces la pregunta será inevitable: ¿de dónde sacará el Estado lo que hoy recauda en cada repostaje? ¿Subirá los impuestos de la electricidad, cobrará por kilómetro recorrido o lo cargará sobre el propio coche? Por ahora nadie lo ha dicho en voz alta, pero alguien tendrá que pagar la diferencia.

    Nota: los datos y cálculos de este artículo son orientativos. Se basan en la normativa fiscal vigente en octubre de 2026, con los impuestos en su tipo general (sin rebajas temporales), y en un ejemplo con consumos, precios y kilometraje concretos. La cifra real en cada caso puede variar según el modelo de coche, el municipio, la tarifa eléctrica, el precio del combustible, las ayudas disponibles y los cambios normativos que se produzcan. Este artículo no constituye asesoramiento fiscal, pero sí ofrece un buen punto de partida para entender cómo cambiará la recaudación a medida que el coche eléctrico gane terreno.

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